Imagina que tienes un libro escrito en un idioma antiguo llamado latín. ¡Es como un código secreto! Para entenderlo, necesitas un traductor que te ayude a convertirlo al español, que es el idioma que hablamos hoy en día. Los traductores son como magos del lenguaje, que toman las palabras latinas y las transforman en palabras españolas, para que puedas leer y comprender la historia del libro.
